En ocasiones anteriores hemos hablado de los cuchillos y herramientas adecuados para cortar cada tipo de queso, pero no hemos hablado aún de la mejor manera de hacerlo. Cortar un queso es todo un ritual para aquellas personas que aprecian este producto, y como todo, hay una manera correcta de hacerlo.

A la hora de cortar un queso, de cualquier tipo, debemos tener en cuenta que es la misma forma del queso la que determina cómo tiene que realizarse el corte para que el queso no se estropee y su presentación y posterior degustación, resulten perfectas.

Una regla fundamental a la hora de cortar queso es que cada trozo debe contener algo de corteza (que es donde se concentran las principales características que determinan el sabor en la mayoría de los quesos) y algo de la zona central. Haciendo cumplir esta regla, vamos a ver cómo cortar algunos de los quesos más comunes:

  • Quesos redondos, pequeños y planos. Se deben cortar como una tarta, en porciones triangulares iguales, partiendo del centro hacia los bordes. Cuidado al cortar este tipo de quesos, ya que la pasta puede que se pegue al cuchillo y el trozo quede irregular. Aconsejamos el uso de cuchillo con agujeros en la hoja.
  • Quesos redondos y grandes. Tanto si se presentan enteros como si se presentan en cuñas, se deben cortar primero en lonchas largas, como en el caso de los quesos pequeños, y a continuación cortar esas lonchas en dos.
  • Quesos redondos duros o semiduros. El queso entero se cortará primero por la mitad, luego una cuña y a continuación podrán hacerse triángulos iguales desde la corteza hasta la corteza, evitando que el grosor de los mismos sea demasiado fino o demasiado grueso.
  • Quesos cilíndricos. Se cortan en rodajitas de un extremo al otro del queso.
  • Quesos cuadrados. Se cortan como los quesos redondos pequeños, en porciones triangulares desde el centro hasta el borde.
  • Quesos azules en cuñas. Se colocan sobre uno de sus lados y se cortan en forma de abanico, al bies hasta el borde del queso.
  • Quesos redondos parafinados en cuñas. Se colocan sobre uno de sus lados y se cortan en porciones triangulares desde el centro de la cuña y al bies hasta los bordes del queso, en forma de abanico. Asimismo, se pueden cortar en cubitos del mismo tamaño.
  • Quesos muy duros. No se cortan, se parten simplemente en trocitos irregulares, generalmente con la ayuda de un cuchillo tipo punzón.

Una vez cortados los quesos y tras colocarlos de manera que queden bien presentados, ya solo queda disfrutar de ellos, preferiblemente en buena compañía y maridado con un buen vino o una buena cerveza. A su salud!