Quesos singulares

La Macaronesia (término que procede del griego μακάρων νη̂σοι (makárôn nêsoi) y que significa ‘islas afortunadas’) concentra a los archipiélagos que están cercanos a la costa noroeste de África, en el océano Atlántico Norte, entre ellos, el archipiélago Canario.

Los archipiélagos que conforman la Macaronesia comparten características geológicas por su origen volcánico; condiciones climáticas comunes, con suaves temperaturas a lo largo del año, sumado a la influencia de los vientos alisios que dibujan horizontes dispares a barlovento y sotavento en cada isla y una fauna y flora rica en endemismos.

Específicamente, la isla de Gran Canaria, por su orografía, microclimas y biodiversidad, es considerada un «continente en miniatura». Como muestra de esta riqueza paisajística, Gran Canaria integra treinta y tres entornos sujetos a diferentes fórmulas de preservación, según recoge la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos: dos Reservas Naturales Integrales, dos Reservas Naturales Especiales, dos Parques Naturales, dos Parques Rurales, diez Monumentos Naturales, siete Paisajes Protegidos y cuatro Sitios de Interés Científico.

En este inigualable entorno se distribuyen las Queserías Artesanas de Gran Canaria, singulares y dispares como la propia Isla, con sus ganados asociados, los cuales se alimentan no solo de forrajes y concentrados importados de fuera de nuestro archipiélago, sino que además se alimentan de vegetación propia de la isla, lo que caracteriza notablemente los atributos organolépticos de sus producciones y permiten, a su vez, que cada quesería se diferencie del resto aún teniendo animales de la misma especie o estando cercanas geográficamente.