Quesos de Gran Canaria

Según los últimos datos del informe de consumo de alimentación en España, el queso es el segundo derivado lácteo más consumido en nuestro país, con 347 millones de kilos al año, solo por detrás de los yogures y otras leches fermentadas. La comunidad autónoma de Canarias es las que más queso consume per cápita al año y está en el primer puesto con 11,16 kg por persona.

Canarias no solo es el territorio con mayor consumo de queso por habitante y año, sino que en las islas se elaboran algunos de los mejores quesos de Europa. Es, probablemente, el territorio con más miniqueserías por metro cuadrado existente y nos ofrece una gran variedad de quesos, fruto de los distintos tipos de leche y las mezclas con las que se elaboran, del amplio abanico de formatos y de los diversos modos de producción.

La geografía, los diferentes microclimas y la biodiversidad de Gran Canaria otorgan a los quesos de la isla unas sensaciones olfato-gustativas únicas. La observación y los sentidos se alían para agudizar la vista, el olfato, el tacto y el gusto y así se descubre que los quesos de Gran Canaria obtienen un aroma particular y característico, donde la materia prima y el tiempo de maduración determinan la intensidad de sus sabores y texturas.

La alimentación del ganado, las razas de animales, la tradición ganadera y pastoril y el conocimiento en la elaboración de este producto genuino encierran una gran riqueza etnográfica de siglos y generaciones.

Así, tradición y modernidad: experiencia, tecnología y conocimiento, se conjugan para ofrecernos pluralidad, diversidad y un patrimonio gastronómico quesero inigualable en un territorio tan reducido.

Queserías artesanas

Gran Canaria cuenta con unas ochenta queserías en activo que podríamos considerar artesanas.

Somos conscientes de la polémica que implica el término artesano ya que su uso en los productos agroalimentarios aún no tiene normativa específica local que delimite las características que lo diferencian de un producto industrial, aunque, en lo nacional, sí se distinguen con la nueva definición de Centro de Transformación de Pequeña Capacidad.

AIDER Gran Canaria considera que la denominación Quesos Artesanos de Gran Canaria o Queserías Artesanales de Gran Canaria presenta una coherencia fundamentada en elementos geográficos, históricos, de tipicidad y económicos que le otorgan atributos únicos y diferenciales.

Por lo general, las queserías de la isla elaboran pequeñas producciones de quesos que forman parte de nuestro patrimonio cultural, gastronómico y etnológico. Utilizan razas autóctonas y contribuyen con sus usos ganaderos tradicionales a conservar el medioambiente y la biodiversidad, ayudando a ordenar el territorio y a mantenerlo a salvo de peligros como un incendio.

Cientos de años de oficio han servido para desarrollar métodos seguros de elaboración y garantizar su salubridad. Además, las queserías artesanas están sujetas a la trazabilidad y a un control integral de los procesos de producción.

La mayoría trabaja preferentemente con leche cruda producida en la propia explotación, como forma de conservar las propiedades nutricionales intactas, y utilizan en la elaboración, de manera exclusiva, productos naturales y descartan otros productos industriales, como las cuajadas congeladas, la leche en polvo o técnicas como la microfiltración.

Las queserías artesanas de Gran Canaria son pequeños establecimientos de carácter familiar que cuentan con un número reducido de empleados. Tienen un fuerte arraigo territorial y fijan población en el medio rural.

La singularidad de estas queserías también reside en el mantenimiento de relaciones estrechas y cercanas con sus clientes. No desmerece el recorrido comercial de sus productos al ser ampliamente demandados para el consumo interno.

AIDER Gran Canaria, en colaboración el Cabildo de Gran Canaria, presentan esta web de queserías con el claro objetivo de mantener y preservar este rico patrimonio cultural y gastronómico. Es una clara apuesta por la producción local y por quienes elaboran este producto de proximidad de enorme valor, fabricado en nuestro territorio siguiendo métodos tradicionales, con vocación de permanencia y desarrollo a largo plazo.